Me desperté tardísimo como de costumbre. Aproximadamente al rededor de las doce del mediodía. Al despertarme (luego de cambiarme) prendí el celular y empezó a sonar Humanoid, lo que significa que era un SMS. Nada menos que de mi amiga Maca diciéndome que ya había comprado las entradas para el tercer recital de Calle 13. Cuestión, con una mezcla de alegría y sorpresa por la rapidez del mensaje, empecé a armar el bolso. Porque en teoría debería haber viajado ayer a primera hora de la mañana, pero cuando llueve suelen cambiarse algunos planes sobre la marcha vio. Resulta que, cada vez que armo un bolso, una valija o algo similar, con tan poco tiempo y con gente apurándome atrás, siempre termino olvidándome la mitad de las cosas. Para variar, este caso no fue la excepción. Me olvidé secador de pelo, planchita –cosa que me va a pegar demasiado mal, aunque si llueve no tanto-, el cargador del celular, las cremas, etc. En definitiva, NO SÉ QUE TRAJE! Es decir, traje lo que agarré en el momento y me olvidé los primordial. Asique a los que quieran contactarme al celular, fueron porque ya murió (si, estuve escuchando música en el viaje y apenas llegué titiló la pantalla y se apagó). Un fin de semana, un tanto peculiar y demasiado improvisado. Espero que la lluvia no los aplaque, aunque no sé cómo andará el clima por Buenos Aires –capital-, y que tengan una hermosa noche de sábado, bye!