La última fecha de la semana de la moda en Buenos Aires fue la que más variedad de estilos tuvo sobre las pasarelas las dos salas del recinto. Primera de la jornada se ubicó Como Quieres Que Te Quiera, quien abrió la pasarela con música ligada al estilo adolescente que la marca plantea constantemente. Un repertorio de varios temas de artistas del momento: Justin Bieber seguido de Pixie Lott, continuando con Lady Gaga y cerrando con Katy Perry, acompañaba la escenografía puramente rosada -para mi, demasiado romántica, sweety, rococó y todo ese estilo clásico de nenas-, con barandales rosados y dos enormes maceteros llenos de globos. La propuesta: camisas clásicas, sacos delicados, pantalones estilo baggie, vestidos con moños, jeans claros arremangados, faldas y remeras con encaje, chalecos, calzas, sacones, poleras, pieles, y el clásico animal print. Lo más destacable fueron los vestidos cortísimos con miriñaque.
Más tarde llegó Desiderata con una tendencia vintage. Música de guitarras en vivo al comienzo de la pasarela y un cartel con el nombre de la marca en negro sobre el clásico fondo blanco. Medias opacas negras, sacos con grandes solapas, monoprendas estampadas, jeans rotos y descoloridos, chaquetas cortas, mitones, chalecos de piel, calzas, faldas largas, camisas rayadas, vestidos con una sola manga, cuadrillé y lo más llamativo: hermosos zapatos con plataforma y taco aguja de madera.
Con el tercer puesto en la cronología de desfiles, apareció la propuesta –siempre esperada- de Vicki Otero. Con pequeñas lucecitas al fondo de la pasarela, irradiando una cálida iluminación –cuan estilo navideño-, propuso volumen. Excediendo la silueta adherente, propone grandes faldas y vestidos voluptuosos. Mucha hebilla, grandes botones y muchos volados. Una hermosa propuesta para este invierno.
El puesto deportivo en el Buenos Aires Fashion Week, fue ocupado por los colores y la alegría irradiada por Puma. The Knak sonaba, un letrero luminoso de fondo con la inscripción Here’s to the after hours athlete se encontraba debajo del nombre y logo de la marca, y unos bolos al comienzo de la pasarela eran esquivados por los modelos. La propuesta para este invierno, fue mayormente urbana. La línea femenina consta de calzas metalizadas, con textura engomada y rayadas, jeans oscuros, camperas con varios detalles, bermudas de jogging, camperas buzo, chalecos de tela de avión, camperones con capucha con piel, faldas ajustadas, remeras clásicas y remerones en forma de vestidos. Zapatillas bajas, altas al estilo botitas y zapatillas botas de lluvia. En cuanto a la línea de hombres, fue aún más urbana. Mucho denim, cintos, remeras con inscripciones, camperas holgadas y otras adheridas al cuerpo –a gusto y piacere-, camperones con capucha con piel –como en la línea anterior-, joggings anchos con elástico en la botamanga, camperas buzo y enormes bolsos. Zapatillas? Para todos los gustos. La paleta de colores fue abundada de tonos shockin.
La última de la jornada, y de toda la edición del BAFWeek fue la más esperada. Con su estilo vanguardista e innovador, apareció Jésica Trosman. Con una paleta de colores oscuros con algunas tonalidades metálicas, propone monoprendas con recortes, camperas, calzas, pantalones fruncidos con bolsillos superpuestos y visibles, enormes puños, grandes tapados y pieles. Mucho recorte, superposición y caída, además de algunos tajos y cuellos altos con algunos simpáticos guantes. En cuanto a la puesta en escena, fue sublime. Solo pudo observarse un telón negro y luces blancas que irradiaban el final de la pasarela.
Una vez más, cerró la semana de la moda más importante del país con las tendencias de la próxima temporada. Se vio de todo. Casual, urbano, deportivo, vanguardia y diseño de autor. Lo fundamental es la innovación.