Segundo día que pasa de este fin de semana largo, que si mal no recuerdo, acá es el primero del año.
Hoy me despertó el perro de mi hermano –que en esta casa duerme conmigo- a las OCHO de la MAÑANA!! SIENDO DOMINGO!! Letal. No dudé en sacarlo de la cama, llevarlo al living y volver a dormir porque moría de sueño. A todo esto, yo me había acostado a las cuatro am! Por lo tanto, no había dormido más que cuatro horas hasta ese momento. Logré dormirme de vuelta. Tres autos estacionándose en el estacionamiento y tocando bocina, volvieron a despertarme. Si. Cayó toda la familia a comer el clásico asado de los domingos. Pero lo más incómodo de todo, fue sin dudas haberme despertado entre veinte personas. Y claramente no logré desayunar. Un poco de gente al rededor no viene mal, entre medio de vacas, caballos, ovejas, liebres y de más.