Terminó juliooooooooooooo! No lo ví.
Divinas las doce horas que me dormí hoy. Espléndidas! Lo malo, es que me desperté a las cuatro de la tarde sin saber si desayunar, almorzar o merendar. Terminé desayunando. A las cinco, vino a casa Guada (una amiga) a merendar, tomar mates y charlar. Hice el mate, preparé tostadas con quesos y mermeladas. A las ocho llegó Gaby (amigo también) supuestamente a merendar. Claro, a las nueve se fue con apenas ingerir dos o tres mates. A esa misma hora mis hermanos cenaron, yo pretendo cenar pasadas las doce porque hace un rato terminé de merendar. El problema de estos horarios, es que el miércoles se me terminan. Y no sé qué voy a hacer para despertarme a las seis de la mañana nuevamente. Será terrible !