Divina tarde en el río con mi hermano y su perro, el cuál lo creíamos tan chiquito que no se bancaría caminar de mi casa a la costanera (unas treinta cuadras) y se las bancó de la mejor manera! Un divino. Con galleticas y alfajores por el camino, además de gaseosas, lo pasamos lindo al aire libre; y mucho mejor si contamos que fue completamente improvisado en el mismo momento.
Ahora a planificar la noche! Quiero ir a cenar a T.G.I. Fridays en San Isidro y mis amigas no dan señal de vida, cosa que me pone algo histérica. Veremos dónde termino y cuál termina siendo mi plan, bye que tengan una noche genial.