Tengo mucho para comentar. Pero arrancaré por el comienzo.
Esta tarde, me senté un momento a leer el diario (raro en mí). En medio de una de las secciones, encontré una nota referida a las marcas más consumidas del mundo, que son claramente aquellas poseedoras de un gran imperio. Entre muchas cosas, aparecen balances y porcentajes del consumo en Latinoamérica sobre la indumentaria, los accesorios, perfumes, cosméticos y automotores (todo siempre de marcas de alta gama) haciendo contrapunto con las cifras que se generan en Europa. Además, la nota destaca la inmunidad a la crisis económica en la que se encuentran estas marcas, como si se encontrasen en una especie de pedestal, casi intocables ante una crisis como la actualmente sufrida en europea. Lo cómico de la nota para mi, fue cuando se comenzó a tocar el tema del lujo en Argentina. Dentro del informe, una persona analizó que en el país siguen consumiéndose las marcas de alta gama debido a la facilidad de formas de pago con las que contamos (que claramente dejaba un tácito ejemplo de las tarjetas de crédito y sus descuentos). Pero no es todo. También, se realizaron encuestas para averiguar cuáles eran las famosas marcas de las que tanto hablaban y hacían referencia. Se encontraban mencionadas en la nota las siguientes marcas, las cuales se llevaron la gran cantidad del porcentaje: Rolex, Ferrari, Mercedes Benz, Luis Vuitton, Hermes, Cartier y Chanel (porque claro, son las únicas que arriban al país, pese a que varios prefieren comprarlas en el exterior, según el informe). Lo indignante, llegaría al momento de mencionar qué marcas locales de alta gama eran referenciales al lujo, a lo que los entrevistados respondieron: Ricky Sarkany, La Martina y Etiqueta Negra. Y ahora es cuanto yo digo: ¿es en serio? La gente predomina el precio y la marca por sobre todo, está a la vista. Pero, mi indignación es a raíz de que dudo que una marca de calzados como Sarkany, se encuentre relacionada al lujo.
Partamos de la base del significado del lujo, o al menos a qué hace referencia, o a qué se asocia el término; y claramente no encaja. No juzgo la visión de aquellos entrevistados, simplemente creo que el lujo se trata de otra cosa, y de otros nombres que sí representen más el lujo. Dentro de la gran cantidad de marcas locales (del rubro indumentaria, textil, accesorios, moda, etcétera) existen dos grandes ramas: las marcas comerciales y exclusivamente comerciales, y la otra gran rama que es el diseño de autor. Quizá en otros países no se marque tanto la diferencia, pero nadie puede negarme que en nuestro país la diferencia se acentúa cada vez más, y tanto es así que aquellos consumidores de firmas de autor son vistos con otra cara frente a los consumidores marquistas –consumidores de marcas meramente comerciales-. A todo esto, quiero decir que dentro de la rama de firmas de autor, se encuentran las marcas que más se acercan al lujo. Y casualmente, son las menos “reconocidas” por el común de la gente –claro que no es así dentro del ‘ambiente fashion’-. Ahora bien, si tomamos el lujo únicamente por el valor –precio- de los objetos vendidos en cada una de esas marcas mencionadas, entonces puede que haya una buena relación. Pese a que mis elegidos serían marcas y nombres como Benito Fernández, Evangelina Bomparola, Fabián Zitta, Mishka o Las Oreiro, por ejemplo. De todas formas el informe es muy bueno, porque sino no me daría a retrucar nada (el año anterior me ‘enseñaron’ a realizar informes y me dijeron que “un informe/nota es bueno cuando al menos a una persona la hace reflexionar y genera debate”); y si quieren leerlo para ver bien de qué hablo, el link lo encuentran acá.