Todavía siento algo de desastre en mi cabeza. Me retumban un poco los platillos del recital de anoche. Y si, otra vez igual; la alarma me sonó a las diez de la mañana. La apagué y volvió a sonar unos diez minutos más tarde. La volví a apagar y pensé “ya me despierto, es temprano”. No debería haberlo hecho. Terminé despertándome a las doce del mediodía como todos los días. En fin, última fecha del BAFWeek! Con seis entradas –algo demasiado si lo vuelvo a decir-, me voy para allá apenas llegue Ani a casa. Y a la noche ¿explotará Crobar dicen ustedes? Esperemos, y espero que el tiempo se mantenga porque ¿saben algo? Es el triple de molesto arreglarse con humedad; el maquillaje no aguanta, el pelo se revela, la ropa se pega, los zapatos resbalan y se estropean… Es un verdadero fastidio. Tengan una hermosa noche de viernes gente, adiós.